El ciclismo, al igual que muchos deportes de resistencia, trae diversos beneficios a la salud. Podemos mencionar la tonicidad muscular, la mejora del sistema circulatorio y de la capacidad aeróbica. Siendo adultos, lo primero que pensamos cuando alguien nos invita a realizar una actividad física como hobby o por recomendación medica, es que es difícil. Pero, a decir verdad, la edad no es más que una de las tantas variables que debemos contemplar los entrenadores con una persona que desea ejercitarse por primera vez. Un proceso lógico de adaptación para casi cualquier persona que cuenta con un apto médico, podría ser comenzar a realizar tres veces por semana actividades que ronden los 45 minutos a una hora y media. Luego ir aumentando gradualmente el kilometraje y trabajar coherentemente con un plan nutricional. Durante el pedaleo, hay que centrar la atención para que sea suave, sostenido y fluido. Como deportistas amateur, cuando nos iniciamos y aunque contemos con una guía, solemos caer en errores frecuentes, lo que podría dar como resultado un estancamiento en nuestro progreso. No hay que hacer el mismo recorrido, las salidas deben ser planificadas con anticipación, no hay que seguir a alguien que sea mucho mejor que uno mismo. Un error muy común es no hidratarse correctamente y también no hacer estiramientos, sobre todo, después de la actividad. No hay límite de edad para realizar ejercicios físicos de alta intensidad o larga duración. Sólo hay que animarse a comenzar.

Comenzar a practicar un deporte en edades tempranas es la situación ideal. Sin embargo, la posibilidad de empezar a cualquier edad siempre es una gran recomendación. También se aconseja empezar la actividad acompañado de un profesional de las ciencias del ejercicio, porque tener una buena experiencia en el inicio marcará el rumbo para poder construir el hábito. La práctica deportiva impulsa a que una persona desarrolle hábitos de alimentación, de descansos, de higiene, inclusive sociales y emocionales. Esto es deporte y se puede generar a cualquier edad.

Los dos casos son muestras claras de que no hace falta empezar de niños. Obvio que mientras más chicos empecemos se supone tendremos más posibilidades de desarrollar nuestras cualidades. Tengo alumnos de más de 60 años y de todas las edades, pero quizás el mayor rendimiento en carreras de aventura se logra entre los 30 y 50 años. Hay que sumarse sin miedo; hay mucha gente capacitada para entrenar y marcar bien el camino. Muchos que entrené nunca hicieron deportes y comenzaron de grandes, si se los sabe llevar, pueden ser como Roberto o “El Abuelo”.